El sentimiento de los Aeropuertos - Doña Ale

El sentimiento de los Aeropuertos

Muchas personas me han dicho que odian los aeropuertos, pero yo los amo.

Bueno no el edificio en sí, porque como estructura los aeropuertos no suelen ser muy bonitos sino más bien prácticos, porque así deben ser. Con corredores largos muchas veces fríos, llenos de tiendas impersonales con miles de llaveros o imanes que dicen lo mismo una y otra vez. Comida cara, bebidas aún más caras, baños llenos de personas que van y vienen tratado de refrescarse en tierra antes de entrar al avión. Personas caminando tranquilas, personas corriendo como locas. Seguridad hostil con caras de amargados y buscando hasta el último rincón lo que sea que puedas esconder en una maleta donde no cupo ni esa muda de ropa que tanto querías llevar.

Eso cualquier ser humano, en sus plenos sentidos, no le gustaría.

Yo hablo del aeropuerto como sentimiento. Como esa puerta que se abre a paraísos extraños y aventuras inimaginables. Ese aeropuerto que tantas veces me ha recibido llena de ilusiones y me transporta a un sitio donde mis ojos no pueden creer lo que ven. Ese sentimiento de aventura, adrenalina pura y finalmente paz. La paz de una meta cumplida, un sueño que se está volviendo realidad a cada centímetro o simplemente la paz de volver a tu hogar.

En un aeropuerto siempre me tomo un segundo para mirar a mi alrededor. Ver los que bajan del avión un poco dormidos, un poco despiertos. Con las piernas cansadas pero el corazón rebotando de emociones. Los que vamos a subirnos algunos nerviosos otros afanados, pero todos parecemos como un león en su jaula cuando está a punto de ser liberado por fin en la selva.

Veo almas que van en busca de aventuras, almas que vuelven a su casa luego de una larga ausencia, almas que no saben ni donde están, ni para donde van; almas cansadas que les gustaría quedarse en un lugar y finalmente mi alma. Mi alma aventurera con un corazón que no puede parar de latir, por fin me voy o por fin regreso, por fin cumplo la meta o ya la cumplí.

Absorbo hasta el último detalle de ese lugar, el idioma en el que hablan todos mis acompañantes de vuelo, el olor de aquel sitio, los bizcochos del restaurante cercano que me hablan de cómo fue mi momento en ese país, en esa ciudad. La luz del día, el frio que se entra por las ventanas, o ¿acaso era calor abochornante lo que entraba por esa rendija?

Cierro los ojos y ya no es el mismo aeropuerto. Sigue siendo practico, impersonal y hasta aburrido pero los detalles han cambiado, el idioma cambio o solo su modo de hablar. El olor del aire no es el mismo, el aire que se cuela se siente diferente. Ya mi mundo cambio, ya llegué al sitio que se ha robado mis sueños por varias noches seguidas. Es otra aventura, la aventura de lo desconocido o la aventura de volver tal vez.

Todo esto son los aeropuertos para mí, un portal de sueños que se cumplen, un medio para reencontrar mi casa y un sitio que me lleva más lejos de lo que mi imaginación pudo pensar.

Y para ti, ¿qué son los aeropuertos?

Click Here to Leave a Comment Below